Una vez aprendida la terminología del crowdsourcing y todas sus modalidades, hemos puesto en práctica dicho método. La profesora de la asignatura de Informática Aplicada a la Traducción nos ha puesto un ejercicio en el que teníamos que repartir una traducción (bastante gruesa en contenido) entre el número de traductores que creyésemos oportuno para poder cumplir con el encargo en un plazo determinado. En el ejercicio parecía muy fácil: solo hay que dividir el trabajo entre los traductores según unas cantidades determinadas de trabajo que el traductor puede realizar al día. Como ya he dicho, a primera vista parece algo fácil, pero sólo es fácil sobre el papel.

Este método ha sido muy útil para alguna asignatura. Unas compañeras y yo lo pusimos en marcha, dada la cantidad de trabajo que teníamos y el poquísimo tiempo del que disponíamos. Se trataba de un trabajo en grupo y decidimos dividirnos la traducción por tareas. De esta manera, todas trabajabamos todos los textos y, aunque cada una lo trataba de una manera diferente, el texto era revisado tantas veces que era muy difícil que algo se nos pudiera pasar. Ha sido una experiencia muy buena, dado que el resultado ha sido bastante satisfactorio, aunque habría que decir que no ha sido tan fácil cumplir con los plazos. Es cierto que esto se debe a la cantidad de trabajo que tenemos de otras asignaturas, y que no se hizo un análisis muy detallado de cada actividad, pero podemos estar orgullosas del trabajo realizado y de los resultados obtenidos. Os animo a que utiliceis este método cuando sea necesario, cuando os falte tiempo o cuando se trate de un tema tan específico o complicado que deba ser revisado por varias personas.
Saludos,
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