Un pequeño rinconcito en este gran mundo

Este blog está dedicado a la traducción y a todo lo que le rodea. En concreto, en él se van a publicar datos y actividades interesantes de la clase de Informática Aplicada a la Traducción, aunque no por ello se van a abandonar los temas más comunes de la traducción en general, y las grandes complicaciones que esta profesión conlleva. Deseadme suerte...

viernes, 25 de mayo de 2012

Realización del examen de IAT del 25 de mayo

   Hoy, uno de los grupos de cuarto de Traducción de la UAM hemos hecho el examen de Informática Aplicada a la Traducción. Como ya sabíamos, el examen contaba de dos partes, una teórica y una práctica.
     El examen comenzó con la parte teórica. Estaba compuesto de diez preguntas cortas sobre definiciones que habíamos visto en clase. Todas las preguntas y definiciones que se pedían en esta parte aparecían en los powerpoints que la profesora facilitó a lo largo de todo el cuatrimestre, por lo que no resultó complicado.
     La segunda parte fue la práctica. En ella había que traducir un pequeño texto con el programa de Déjà Vu, y posteriormente extraer la memoria de traducción creada y la traducción final. Y ahora vamos a ver cómo debemos hacer esto paso a paso:
- Primero, debemos abrir el programa de Déjà Vu. Crear la memoria, la traductología y el proyecto. Todo en el orden indicado. Cuando nos lo pida, hay que señalar los idiomas con los que vamos a trabajar, en nuestro caso inglés-español.
- Una vez creado todo lo anterior, habría que importar (al proyecto) el documento que vamos a traducir.
- Una vez importado el documento, y antes de traducir, debemos pulsar los botones que aparecen en la parte inferior de la pantalla del programa. Estos botones corresponden a la terminología, la memoria de traducción, la autotraducción, etc., de manera que se irá formando la memoria de traducción (entre otras cosas) de manera automática.
- Ahora sí, podemos comenzar a traducirlo. Primero podemos hacer una primera traducción, sin atendender a los posibles problemas que surjan. Una vez realizada la primera traducción, debemos comprobarla y revisarla, poniendo atención a los posibles problemas encontrados. Cuando ya veamos que la traducción es la definitiva, habrá que situar el cursor al final del segmento traducido y pulsar en el teclado Control+ . De esta manera quedará validado lo que hemos traducido.
- Una vez traducido y validado todo, debemos extraer la traducción y la memoria. Para ello debemos pinchar en la pestaña de la memoria, pinchar en archivo, exportar, datos externos. Elegimos el formato en el que queremos extraerlo (TMX) y finalizamos la exportación eligiendo el lugar donde queremos exportarlo. Hacemos lo mismo con el texto traducido. Pinchamos en la pestaña del proyecto, pinchamos en archivo, exportar, proyecto traducido. El programa crea automáticamente una carpeta con el idioma de traducción (que se ubica en la carpeta que se haya seleccionado) donde aparecerá el documento traducido.
     Finalmente el archivo traducido queda en el mismo formato en el que está el documento de origen. Podemos comprobarlo en las imágenes que se presentan a continuación.




viernes, 18 de mayo de 2012

Frases de un pequeño bilingüe II

Otra pequeña conversación de nuestro queridísimo Gabriel con su madre. Tera es la prima mayor de Gabriel que va a aprender a conducir. Menuda imaginación tiene el amigo:




- ¿Entonces Tera va al atuocole?

- ¿Qué es eso?

- (En tono de no te enteras de nada, Gabriel responde) Pues es el cole donde va Tera para aprender a conducir.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Frases graciosas de un pequeño bilingüe

El otro día, Gabriel tuvo una conversación muy graciosa con su madre:

- Mamá, quiero un bonbon.

- Mamá dice "caramelo".

- Mamá, quiero un bonbon.

- Gabiel para decir bonbon, en español tienes que decir "caramelo". Cuando mamá dice "bombón", quiere decir chololat.

- Yo cuando digo bonbon, quiero decir bonbon.


      Aunque a veces no resulte tan extraño, los pequeños suelen ser mucho más listos de lo que creemos. Esto ocurre la mayoría de las veces, pero cuando se trata de niños bilingües todo nos resulta más gracioso. Como he dicho en la entrada anterior, esto niños suelen estar más "retrasados" durante unos años en cuando a la habilidad de uso de la lengua y en el aprendizaje de las clases. Esto pasa mucho, pero también nos encontramos con momentos como el mencionado en la parte de arriba, momentos graciosos que a nosotros no se nos ocurrirían, pero con los que los pequeños no dejan de sorprendernos. Y seguro que siguen haciéndolo...
Saludos,

sábado, 12 de mayo de 2012

Un pequeño bilingüe

      Gabriel, es un niño de 4 años que vive en Tahití. Su madre es española y su padre tahitiano y desde que nació cada uno le ha hablado en un idioma (ella en español y él en francés). Desde pequeño siempre ha vivido con el juego continuo de "¿y esto cómo lo dice papá?" o "¿cómo llama a esto mamá?". Además, cuando se dirige a cada uno de ellos lo hace en el idioma correspondiente, el que ellos utilizan con él. Por otra parte, Gabriel aprende tahitiano en el colegio, que es el idioma que hablan allí normalmente, aunque el francés es también lengua oficial. Sus abuelos paternos son chinos, por lo que tiene una fuente lingüística increíble, aunque todavía es pronto para empezar con otro idioma.
      Enseñar a un niño pequeño varios idiomas a la vez es muy complicado. Por una parte, existe la posibilidad de que los confunda y acabe hablando una mezcla de ellos, lo que no sería bueno para nadie. Sin embargo, es muy buena táctica la que utilizan sus padres, ya que así reconoce mejor ambas lenguas, identificando una con mamá y otra con papá. También se dice que los niños bilingües, al principio, van algo más retrasado en comparación con los otros niños, aunque luego se ponen en cabeza y se observa una gran diferencia en cuanto a la soltura y la facilidad en el habla y la expresión. En el caso de Gabriel esto no se ha notado mucho, al menos hasta ahora. Es un niño muy activo y muy ingenioso y demuestra facilidad con los idiomas (es capaz de corregirte si no pronuncias bien una palabra, o de explicarte claramente lo que él quiere decir- y tú pareces no entender-). 
      En mi opinión, enseñar a un bebé dos lenguas es muy bueno para él, aunque al principio pueda resultar duro o parezca que no lo entiende. Además, hoy en día hay muchas facilidades y muchos libros y conferencias que ayudan a los padres a mejorar sus técnicas de enseñanza para niños bilingues. Es un trabajo duro, pero a la larga es muy positivo y provechoso para el niño. Un pequeño esfuerzo en el presente supone un gran adelanto en el futuro.
Otro día seguiremos con más información sobre los niños bilingües y todo lo que rodea a este fenómeno tan común en la actualidad.
Saludos,

jueves, 10 de mayo de 2012

Bases de datos terminológicas con Déjà Vu

      Continuando con el mismo programa (que parece que le hemos cogido gusto) hoy vamos a aprender cómo hacer una base de datos terminológica. Empezando como lo hacemos con todos los proyectos, lo primero que hay que hacer sería clicar en File>New>Termbase. Con este proceso crearíamos el archivo donde crearemos y desarrollaremos la base de datos terminológica. Una vez creado, habrá que nombrar la base de datos (para poder buscarla y consultarla más adelante) y guardarla en el directorio en el que estamos trabajando. Una vez nombrada la base de datos, tenemos muchos tipos diferentes de documentos que podemos añadir. Lo normal es clicar en la opción de ATRIL Déjà Vu X, en el que aparecen diferentes casillas como: tipo de palabra, género, número, sujeto, cliente, etc. Una vez elegida esta opción ya queda creada la base de datos.
      Para añadir un término habría que clicar en Add, después habrá que escribir el término, seleccionar la lengua de origen y los atributos (algunos están en lista y pueden completarse). Una vez realizado este paso, habría que clicar en Copy y hacer lo mismo con el término meta (completar las casillas que se quieran rellenar). Al pulsar en Add el término se añade automáticamente a la base de datos (el términoy los atributos seleccionados, sólo los seleccionados).
      También se pueden añadir términos mientra se está traduciendo con el programa. Primero habría que abrir un proyecto de traducción (en el que queramos trabajar) y en él podemos seleccionar el término origen y su correspondiente traducción. Una vez seleccionados, habría que clicar en la opción de añadir a la base de datos, donde se abrirá una ventana (igual que la que se abre cuando añadimos un término en la base de datos) donde se veran los términos en las dos lenguas, así como los atributos correspondientes, donde podemos añadir la información necesaria. Al presionar Add, los términos se añaden a la base de datos seleccionada.
      De nuevo, hemos aprendido de forma rápida y resumida a realizar bases de datos terminológicas, de dos formas diferentes, con el programa de Déjà Vu. Espero que os sirva de ayuda.
Saludos,

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Podría la máquina hacer lo mismo que la persona?

      Hola Followers! Hoy quiero dedicar esta entrada a reflexionar sobre si la máquina (entendiendo por máquina aquellos programas automáticos, informáticos y mecánicos que realizan acciones que antes -y ahora- realizaba el ser humano) podría dar los mismos resultados que una persona humana al realizar la misma acción. Desde hace ya unos años, las máquinas están ganando terreno a la mano de obra humana, a las personas en general. Es cierto que muchas máquinas ofrecen un servicio mayor, o mejor, que el que puedan realizar las personas, pero no hay que generalizar con ello. Sabemos que, en el mundo en el que vivimos, por otra parte, resulta mucho más económico mantener una máquina (casi en cualquier tipo de trabajo) que mantener a un trabajador que realice el mismo trabajo.
      Sin embargo, también sabemos que por muy rápida que sea una máquina, mucha fuerza que tenga, y muy bien que realice un trabajo, nunca será como un humano. Con esto quiero decir, que un humano, una persona, siempre podrá ver más allá de lo que pueda ver una máquina. Hay ciertos temas, ciertos aspectos que la máquina no podrá tener en cuenta a la hora de realizar su trabajo. Para ver esto más claramente me gustaría acercar este tema a lo que a nosotros nos interesa, la traducción y la interpretación.
      Ya hemos visto muchas veces la gran cantidad de heramientas electrónicas que los traductores tienen a su disposición para hacer de su trabajo algo más fácil, más rápido y más llevadero. Esto no quiere decir que las máquinas puedan sustituir el trabajo que el hombre hace en este ámbito (por mucho que aquellos ajenos a este trabajo puedan pensar). Un traductor, no sólo ve un texto en un idioma, no sólo ve palabras y frases para traducir. Un traductor ve un sentido, una finalidad, una función de un texto. No ve sólo la forma de un texto, sino el sentido que éste tiene, lo que significa para uno, lo que se entiende, lo que la gente interpreta. Es cierto que un texto puede tener millones de interpretación, y por lo tanto millones de traducciones, pero no por ello estas traducciones puede realizarlas cualquiera. Un buen traducción va más allá de lo que tiene delante, y esta acción es imposible de realizar para una máquina. Una máquina nunca podrá pensar por si sola (al menos hasta ahora) no tendrá una experiencia y unos conocimientos del mundo que le indiquen las decisiones que tiene que tomar en cada momento. La falta de estos componentes hace que las máquinas se limiten a sustituir unas palabras por otras, como simples diccionarios (como podemos ver en la imagen de la derecha). Este es un tema bastante común entre los traductores/intérpretes por lo que podría asegurar que esta reflexión no ha llegado a su fin, que volveremos sobre el tema con más fuerza y más razones, más críticas y más ejemplos, insistiendo hasta convencer a aquellos que piensan que este trabajo lo puede realizar cualquiera.
Un saludo enorme,

martes, 8 de mayo de 2012

Memorias de traducción con Déjà Vu

     Parece que Déjà Vu nos proporciona muchas posibilidades a los traductores. Como estamos viendo en las publicaciones de este blog (aquellas correspondientes con la asignatura de Informática Aplicada a la Traducción de la UAM) este programa nos ofrece muchas facilidades para la recopilación de términos, la formación de bases de datos y la organización de nuestro propio trabajo.
     Hoy veremos cómo hacer una memoria de traducción. Como ocurre siempre que vamos a crear un nuevo documento o archivo, lo primero que tenemos que hacer es clicar en File>New>Translation Memory. El programa nos pedirá un nombre para el archivo que estamos creando, así como la ubicación que queramos darle en nuestro directorio. Una vez finalizados estos pasos el archivo de la memoria de traducción está creado. Posteriormente, habrá que importar las memorias de traducción existentes, si las hubiera, para poder engrosar la misma. Para ello, habrá que clicar en File>Import> External data> Next> selecciónar Déjà Vu X2 Translation Memory (siempre y cuando tengamos esta versión del programa)> y por último seleccionar la memoria de traducción que queramos importar al nuevo proyecto creado. En este paso, te da la oportunidad de borrar posibles dobles entradas, para que no se repitan términos idénticos. Una vez realizado todo esto, el programa Déjà Vu importará la memoria de traducción seleccionada. En caso de querer importar más memorias de traducción habría que repetir el proceso con cada una de ellas.
     Un dato interesante que habría que destacar es la posibilidad que nos da este programa de crear memorias de traducción multilingües, lo que nos facilitaría mucho más la labor traductológica, ya que permite comparar mucho mejor los términos y tener más información sobre ellos.
     Espero que esta breve explicación sobre cómo crear una memoria de traducción sirva para comenzar a entender este programa tan útil para nosotros.
Saludos,

domingo, 6 de mayo de 2012

Proyecto de traducción con Déjà Vu II

Una vez realizados los pasos indicados en la entrada anterior (Proyecto de traducción con Déjà Vu I) ya está listo todo para empezar a traducir. Como se observa en la fotografía, el texto origen está fragmentado en pequeñas frases. Esto facilita la traducción ya que encontramos a la izquierda el texto origen y la derecha un hueco para poder ir escribiendo su traducción pudiendo ver mejor las correspondencias TO-TM. A la derecha de la tabla de traducción está el explorador del proyecto donde aparece el proyecto y los diferentes archivos importados. En cada archivo, aparece entre corchetes el número de palabras que contiene y entre paréntesis el % de trabajo terminado (traducido). Una vez comprendido esto, estamos listos para traducir. Pero, en lugar de ir traduciendo los segmentos uno por uno, podemos dar a la opción de pre-traducción, que traduce cosas que ya se han traducido antes (en anteriores fragmentos o archivos dentro del mismo proyecto), de manera que eso ahorra trabajo al traductor. También existe la posibilidad de traducción con el traductor de Google, de manera que sólo habría que hacer una revisión y corrección de los fragmentos.
Una vez traducido, debemos exportar el archivo traducido en la opción del cuadro de la derecha (el explorador del proyecto). Hay que marcar de nuevo el idioma y guardarlo. Déjà Vu crea un directorio con la lengua indicada y dentro de está el archivo traducido, de forma que sea más fácil de encontrar los archivos traducidos (sobre todo si el proyecto consta de varias lenguas). Y llegados a este punto, la traducción queda hecha y lista para maquetar y enviársela al cliente.
Como ya  hemos visto, parece muy fácil traducir con programas con Déjà Vu, ya que el traductor ahorra mucho tiempo en la traducción. Pronto seguiremos viendo más posibilidades de estos tipos de programas.
Un saludo,

jueves, 3 de mayo de 2012

Proyecto de traducción con Déjà Vu I

Hola amigos, hoy vamos a aprender a crear un proyecto de traducción con el programa de Déjà Vu. Lo primero que hay que hacer una vez hayamos abierto el programa es clicar en File> New> Project. Después habrá que darle un nombre al proyecto que vamos a crear y seleccionar la ubicación que queremos que tenga en nuestro ordenador de trabajo. Después tenemos que seleccionar los idiomas que vamos a utilizar (primero el del texto origen, y después el del texto meta), como se observa en la foto de la derecha. Podemos elegir más de un idioma (del texto de llegada) si se quisiera traducir a varios idiomas (no ya el texto en sí, sino el proyecto en general). Una vez creado el proyecto, hay que crear o elegir una memoria de traducción (si no tenemos una memoria creada, podemos ir creándola según se va traduciendo, pero habrá que crearla en este momento. Lo mismo ocurre con la base de datos terminológica (habrá que seleccionar una ya existente o crear una nueva). El siguiente paso es seleccionar un cliente (o crearlo si se trata de un cliente nuevo) y elegir un campo (dentro del cual podamos incluir este tipo de texto, para poder tener una organización de los textos que aparezcan en el proyecto). Una vez realizados estos pasos, habrá que seleccionar un texto(origen). Se puede añadir más de un archivo a la vez. Después de subir el archivo, le damos a Finish, y el programa Déjà Vu importará los archivos seleccionados.
Estos son los pasos que hay que seguir para crear un proyecto de traducción. En la siguiente entrada veremos cómo traducir estos archivos con este programa.
Saludos,

miércoles, 2 de mayo de 2012

Alineación con Déjà Vu

Hoy vamos a aprender a alinear textos traducidos con el programa de Déjà Vu. Una vez que abrimos el programa de Déjà Vu (podemos descargar de Internet una especie de demo de treinta días) clicamos en File y Alignment Workfile. Para crear este proyecto primero hay que darle un nombre y guardarlo en el directorio del ordenador en el que vayamos a trabajar. Una vez creado el proyecto, hay que seleccionar los lenguajes de los dos archivos que se van a alinear, así como seleccionar ambos textos (tanto en este momento como más adelante se pueden añadir más de dos archivos). Una vez seleccionados se da a Finish y el progrma Déjà Vu importará los archivos seleccionados y creará el proyecto para la alineación. Una vez importado, hay que seleccionar el cliente y el tipo de texto (si queremos organizarlos según una clasificación que el propio programa ofrece). Una vez realizados los pasos anteriores tendremos el texto pre-alineado, es decir, con una alineación automática que hace el propio programa, como aparece en la fotografía de abajo. La mayor parte de las veces, esta alineación no es la definitiva, ya que muchos fragmentos del texto original no se corresponden con los del texto meta.

 Para hacer una buena alineación y corregir estos "errores" tenemos cinco botones que aparecen en la parte de abajo de la alineación (cinco botones debajo de cada idioma). Estos botones sirven para: juntar, separar, mover hacia arriba, mover hacia abajo y borrar. Para hacer cualquiera de estas acciones hay que situar el cursor en uno de los fragmentos que queramos modificar (ya sea en el fragmento del texto origen o en el fragmento del texto meta) y clicamos el botón correspondiente. 
En este proceso, podemos importar segmentos o términos a la base de datos (seleccionando ambos términos y clicando en el boton del menú predeterminado correspondiente:"añadir base de datos"). También se pueden crear o añadir bases de datos ya existentes a lo largo de este proceso. 
Una vez alineado, habría que dar al botón "siguiente"(Next). El programa preguntará si quiere crear una memoria de traducción o seleccionar una existente. Una vez realizado este paso, Déjà Vu enviará los segmentos alineados a la memoria de traducción que se haya seleccionado.
Gracias a los procesos de alineación podemos ahorrar mucho tiempo en búsquedas de términos o fragmentos de texto que ya hayamos traducido y nos vuelvan a aparecer en futuras traducciones. Espero que esto pueda ayudaros también a vosotros.
Un saludo,