Hola Followers! Hoy quiero dedicar esta entrada a reflexionar sobre si la máquina (entendiendo por máquina aquellos programas automáticos, informáticos y mecánicos que realizan acciones que antes -y ahora- realizaba el ser humano) podría dar los mismos resultados que una persona humana al realizar la misma acción. Desde hace ya unos años, las máquinas están ganando terreno a la mano de obra humana, a las personas en general. Es cierto que muchas máquinas ofrecen un servicio mayor, o mejor, que el que puedan realizar las personas, pero no hay que generalizar con ello. Sabemos que, en el mundo en el que vivimos, por otra parte, resulta mucho más económico mantener una máquina (casi en cualquier tipo de trabajo) que mantener a un trabajador que realice el mismo trabajo.
Sin embargo, también sabemos que por muy rápida que sea una máquina, mucha fuerza que tenga, y muy bien que realice un trabajo, nunca será como un humano. Con esto quiero decir, que un humano, una persona, siempre podrá ver más allá de lo que pueda ver una máquina. Hay ciertos temas, ciertos aspectos que la máquina no podrá tener en cuenta a la hora de realizar su trabajo. Para ver esto más claramente me gustaría acercar este tema a lo que a nosotros nos interesa, la traducción y la interpretación.
Ya hemos visto muchas veces la gran cantidad de heramientas electrónicas que los traductores tienen a su disposición para hacer de su trabajo algo más fácil, más rápido y más llevadero. Esto no quiere decir que las máquinas puedan sustituir el trabajo que el hombre hace en este ámbito (por mucho que aquellos ajenos a este trabajo puedan pensar). Un traductor, no sólo ve un texto en un idioma, no sólo ve palabras y frases para traducir. Un traductor ve un sentido, una finalidad, una función de un texto. No ve sólo la forma de un texto, sino el sentido que éste tiene, lo que significa para uno, lo que se entiende, lo que la gente interpreta. Es cierto que un texto puede tener millones de interpretación, y por lo tanto millones de traducciones, pero no por ello estas traducciones puede realizarlas cualquiera. Un buen traducción va más allá de lo que tiene delante, y esta acción es imposible de realizar para una máquina. Una máquina nunca podrá pensar por si sola (al menos hasta ahora) no tendrá una experiencia y unos conocimientos del mundo que le indiquen las decisiones que tiene que tomar en cada momento. La falta de estos componentes hace que las máquinas se limiten a sustituir unas palabras por otras, como simples diccionarios (como podemos ver en la imagen de la derecha). Este es un tema bastante común entre los traductores/intérpretes por lo que podría asegurar que esta reflexión no ha llegado a su fin, que volveremos sobre el tema con más fuerza y más razones, más críticas y más ejemplos, insistiendo hasta convencer a aquellos que piensan que este trabajo lo puede realizar cualquiera.
Un saludo enorme,
No hay comentarios:
Publicar un comentario